jueves, 22 de abril de 2010

Encrucijada

Entre el bochorno y el insomnio hoy no encuentro acomodo entre las sabanas de mi cama, no hay siquiera un alma en el msn y después de no se cuanto tiempo me acordé que tenía un blog.

No voy a recapitular las cosas que han pasado desde la última vez que escribí, pues han volado casi 8 meses y hoy sólo tengo seso suficiente para admitir que sigo aquí, habitando el tercer planeta del sistema solar, disfrutando de una madrugada callada y un poco de agua para variar.

La circunstancia me parece tan familiar; pero a la vez tan distinta, que me seduce la idea de un nuevo reto. Han sido meses de gozo, sufrimiento, angustia, arrepentimiento y harto aprendizaje. Tras recorrer sinuosos senderos, la vida me ha deparado una nueva encrucijada, un camino sin atajos, y me ha dejado en el pecho una dosis de euforia contenida que no ha podido explotar.

Hoy es uno de esos días en que quisiera robarle el aliento a los días por venir, para confirmar que esta es sólo una mala racha; otra rayita para el tigre; o una lección de esas que compre en paquete al ganar un nuevo año. Lo cierto es que a veces me aburro de mi sesión de cavilaciones nocturnas.

Quizá no es tanto el bochorno el que me impide dormir, quizá finalmente me aburrí de confiar en mi doctrina para los momentos de crisis, pues es dificil resignarse a que: “Dios les pone pruebas a sus hijos predilectos, pues sólo ellos son capaces de superarlas”, quizá me aburrí de ser un hijo predilecto… quizá me aburrí de pensar demasiado… por lo pronto, ahora me siento un poco más relajado y me han dado ganas de dormir, quizá en el sueño, mañana despierte y la encrucijada se habrá ido, dejando espacio para el llano tranquilo en que solía jugar, sin preocuparme por otra cosa que un balón o una cometa.