viernes 2 de julio de 2010

Click...

A veces pareciera que cuando las cosas comienzan a resolverse y las secuencias inician un camino lineal y sin detenerse en recovecos absurdos, nos aferramos a complicarlas, a darles un giro y ponerles pimienta, parece que en ocasiones somos propensos a la absurda fascinación de sufrir un poco. Y no es que me declare masoquista, es sólo que siempre he tenido la fundada idea de que las cosas difíciles son aquellas que valen la pena, aquellas que te dan mayor satisfacción, pero ciertamente hoy me harto esa dinámica.

Y ciertamente no es que quiera emular a Adam Sandler ("click") adelantando los momentos difíciles pero estoy en una temporada en que desearía poner piloto automático a ciertos momentos y hacerlos más llevaderos. Llevo una semana convenciendome de que la vida no tiene atajos, que la felicidad no es una meta, sino un camino y ¿saben?, quizá lo logré pronto...

Nota al margén..

Esta semana me ha traido frustración deportiva y ando un poco decepcionado, más allá de que eliminaran a México en el mundial, lamento que en Wimbledon haya perdido Federer, caray!, creo que me gusta más el tenis que el soccer...

Por lo menos hoy ganó Holanda, y eso me hace feliz!