miércoles, 13 de mayo de 2009

Tiempo...

Tiempo es justamente lo que me sobra y porque me sobra me impacienta, porque me sobra, me siento asfixiado y no logro despejar mi cabeza, debo aprender a dejar pasar los segundos, a calibrarlos poco a poco, debo relajarme, escuchar, escuchar y escuchar y quizá también tomar las decisiones acertadas entre segundos divagantes.

Tiempo, menudo dilema cuando se consume sin darse cuenta, cuando me recuerda los compromisos adquiridos y cuando se roba mi poca tranquilidad, cuando me retuerce en las noches de insomnio y se me escapa en las mañanas. Mañanas que sólo se dibujan por instantes antes de que el ocaso me sorprenda de nuevo.