miércoles 31 de diciembre de 2008

Uff.. último suspiro decembrino!


Siempre nos resta la esperanza, particularmente al iniciar un nuevo ciclo, ya sea el inicio de un día, una semana y especialmente el comienzo de un año nuevo.


En lo personal resulta la oportunidad perfecta para renovarse, para purificarse y dejar de lado todas las dudas y ataduras que nos pudieron robar la tranquilidad, para asimiliar las fallas y asimilar todo el aprendizaje debido, en fin, es el momento indicado, para intentarlo otra vez.


Mi evaluación del año no deja de ser positiva, admito sin embargo, que existen demasiadas asignaturas pendientes, sin duda la crisis mundial me ha impactado colateralmente, pero no ha sido capaz de robarme la fe. Perdí un trabajo, pero gané una nueva perspectiva de la vida; perdí la rutina, pero aprendí a valorar el tiempo de una manera distinta; perdí por un momento la certeza, pero jamás dude del camino.


Pasados 366 días me confieso más fuerte, más seguro y deseoso de crecer, en los últimos dos meses he entendido a cabalidad el significado de las palabras: circunstancia, obligación, responsabilidad y necesidad. He aprendido a lidiar con ellas, a aceptarlas y a caminar cada día de su mano, asimilando que mis objetivos descansan aún lejos pero apoyado en la certeza que me brinda el postrero amanecer.

lunes 29 de diciembre de 2008

Contradicción...

Lo que se tiene por lo que se desea
cuando se suspira procurando olvidar
y lo que te roba el aliento
aunque se sienta el peligro en los poros
aunque se sienta el olvido de a poco

Contradicción de soñar contigo
y fingir que eres fantasma
de que eres a la vez
utópia arañando inmortalidad
y preludio de una historia que no termina de empezar

Contradicción por un beso
acurrucado en tus brazos
y aspirando con avidez ese aliento
que me sabe más a morfina que a certeza

Contorsionista en el borde
tan cerca de nada
pero aferrado a tu piel nacarada
contradicción sin aliento
perenne y ajena a todo

Lo cierto por lo incierto
lo fugaz por lo imperecedero
lo que me alienta a seguir viviendo
o lo que me anima a entregar el alma
contradicción de vivir a pesar de tu ausencia.

lunes 22 de diciembre de 2008

Sueños...

Tan utópicos como vívidos, tan absurdos como ciertos, tan mágicos como tristes, tan palpables como ajenos, tan fugaces pero únicos, a fin de cuentas: míos. Si pudiera enlistar las características que me son propias, no dudaría en autoproclamarme soñador.

Desde una particular percepción, soñar, es un ejercicio que a menudo olvidamos con los años, situación que se acentúa al cabo de una dosis de problemas cotidianos, la rutina de una vida estresada y la asfixia del cansancio.
Guiado por un par de influencias recientes, me propongo tocar tan menudo tema desde aristas distintas:
  • Hace unos días leí una compilación de cuentos de Isaac Asimov, y uno de los que más me gustó se titula: "Soñar es asunto privado" (Dreaming is a private thing), en el que el maestro de la ciencia ficción, plantea la incapacidad del género humano para soñar, salvo por contadas excepciones, visto lo cual, existen soñadores profesionales, que comparten sus sueños con los demás; sin embargo dicho don, resulta a la postre ruinoso para dichos individuos, pues se muestran incapaces de relacionarse normalmente con los demás hombres.
En lo personal, he de admitir que no tiendo a recordar todos mis sueños al despertar, pero confío en que jamás necesitaré de un soñador profesional, para viajar en el tiempo, volar, ganarme la lotería o para conocer a Carlota Casiraghi, confió además, en que habrá más de una ocasión en la que me aferrare a las cobijas, con tal de robarle cinco minutos a la realidad para convidárselos al sueño.
  • Desde otro enfoque la opera prima de Jake Paltrow, Good Night (Dulces Sueños), revela desde un punto de vista por momentos tedioso y en otros original, la vida de Norman (Keith Allen) un hombre que a poco se ha confinado a una existencia mediocre y plagada de frustraciones, que a la postre ha consumido su felicidad laboral y matrimonial al lado de Dora (Gwyneth Paltrow), situación que sólo encuentra un respiro mientras duerme. Soñar, se convierte para Norman, en un escape ideal para sus frustraciones y miedos, se convierte en el seno de sus fantasías al lado de Melodia (Penelope Cruz). Norman, llega al extremo de obsesionarse tanto con el sueño que intenta lo imposible por controlarlo, pues advierte que es el único momento en la vida tiene sentido.
Soñar para muchos resulta perdición y para otros tantos escape, soñar entraña el ejercicio en el que convergen la magia y el genio, soñar puede resultar tan reconfortante como peligroso; admito que soñar, requiere un mesurado control, pero no mientras se duerme, sino al despertar, cuando es preciso desperezar el alma y agradecer la oportunidad de un nuevo día. Siempre he confiado en que el sueño es la mejor proyección del anhelo interno, sin embargo, no hay nada más reconfortante que llevar al escenario de la vida un sueño.

"Soñar es perfecto boceto de una mejor realidad"

lunes 15 de diciembre de 2008

Sin cruda...


Que sí el árbitro nos perjudicó, que sí no marcó un penalti más grande que la Bombonera, que sí se adelanto Cristante en el último tiro, que sí jugamos con diez hombres casi cincuenta minutos de manera injusta, que sí Cruzalta tiene más vocación de luchador que de futbolista, que sí el juego estuvo arreglado, que sí merecíamos más, que si...n dudarlo hoy refrendo mi amor por estos colores, porque no tengo nada que reprocharles, porque hace falta coraje y amor propio para seguir creyendo en uno mismo cuando pocos mantenían la fe, porque a pesar de la derrota, la gente olvidó al “campeón”, para hablar de 11 guerreros que dejaron el alma en la cancha, porque a pesar de que la novena nos fue negada, Cruz Azul es más grande todavía…


jueves 11 de diciembre de 2008

Por la novena...

Al salir del estadio, sólo tengo un pensamiento, "noventa minutos... resurrección o resignación"

Sólo hago una petición: Dejen el alma en la cancha.

jueves 4 de diciembre de 2008

Curso acelerado de crecimiento personal






No recuerdo el momento en el que me inscribí al Curso acelerado de crecimiento personal, pero sin duda recibo lecciones ejemplares.

El día de hoy he recibido infinidad de recordatorios por parte de mis asesores:

  • Debo admitir que no tengo 20, por ende mi organismo, ya no metaboliza el alcohol como antes, visto lo anterior debo dejar de beber como kosako, aunque mi equipo me regale motivos para ello, pese a que no lo ha hecho en años.
  • Debo ser más cuidadoso con mis herramientas y utensilios de comunicación, pues los celulares no crecen en los árboles, ni precian de paseos solitarios a bordo de taxis, o largas conversaciones con mesas ajenas. Ahora que lo pienso si tuviese que cambiar mi número por cada celular que he perdido o me ha sido sustraído, creo que llevaría algo así como seis números distintos, por ello me propongo declinar mi membresía del club de los olvidos.
  • Debo dejar la inocencia a un lado y admitir que la ciudad de México definitivamente no tiene palabra de honor y que el tráfico cotidiano se multiplica de forma exponencial en relación a la prisa que uno pueda tener, y no... el tráfico tampoco se apiada si vas en taxi.
  • Debo realizar ejercicios de nemotecnia constantemente, pues últimamente tiendo a dejar uno que otro cabo suelto o profundas lagunas mentales, cuando se ven estimuladas por drogas convencionales como el alcohol.

Sencillamente, creo que aciertan al decir que debo disfrutar la vida hasta el cansancio y reirme de mi para variar.


"Aprendo de mis pasos, entiendo de mi caminar..."