lunes, 30 de junio de 2008

De nuevo sin chinos...

Hace unos minutos, mientras veía como Murray le ganaba a Gasquet un trepidante partido de 5 sets para instalarse en los cuartos de final de Wimbledon, mis chinos iban cayendo uno a uno, hasta dejar una estela negra sobre el piso.

Supongo que a la postre tal decisión redituará en importantes ahorros en mi vida: diez minutos menos frente al espejo, un ahorro considerable en shampoo, acondicionador y gel, y de forma inmediata, me restara dos años de edad y legará una dosis de frescura a mi acartonada imagen laboral.

Debo admitir que entiendo ese empeño de las mujeres por cambiar la apariencia constantemente, supongo que tal decisión entraña en gran medida el anhelo por cerrar círculos, cortar viejos lazos y renovarse estética e internamente. Un buen cambio de look incide de manera automática en una sonrisa en la cara, un levantón anímico y la certeza de una transformación radical, el inicio de una nueva etapa y la seguridad de ser dueñas de la circunstancia.

En mi caso, supongo que se trata más de una costumbre periódica, llegado cierto punto y bajo cierto estado de ánimo, me da la cosquillita por hacer algo distinto, y los chinos suelen ser los sacrificados, por lo pronto ahora resta disfrutar de mis ratitos libres en lo que mi cabello retoma su longitud acostumbrada.

miércoles, 25 de junio de 2008

Escorpión

Considerando una de tantas cadenas que llegan a mi correo y que la gente tiene a bien enviar una y otra, y otra vez... pongo a consideración mis comentarios respecto a los razgos de personalidad de los nacidos bajo el signo de escorpión, ello de conformidad con mi experiencia, lo que sin duda no es tan valido como esos milenarios conocimientos. Les puedo asegurar que no pasará absolutamente nada si no lo reenvían.


En negro aparece la cualidad que se les adjudica a los escorpiones y en rojo van mis comentarios:


ESCORPIO (Oct 23 - Nov 21)


El Adicto (Depende de que estemos hablando, pero si tengo mis adicciones a las drogas y estimulantes convencionales, aunque demasiado controladas )
Extremadamente adorable. (De este punto, pues como al gusto del cliente, usualmente les parezco medio mamoncillo de inicio, pero al poco tiempo, si me terminan adorando, jajaja)
Inteligente. (Humildemente debo reconocer que es cierto)
Ama bromear. (Sólo con mis amigos, eventualmente con desconocidas, pero ya se me ha quitado la mania...)
Muy buen sentido del humor. (Si te gusta el sarcasmo, seguro si)
Enérgico. (A ratos)
Predice el futuro. (Hay algunas situaciones que no requieren demasiada clarividencia, me definiría práctico, aunque fiel creyente de la intuición masculina)
Gran besador. (Siempre han repetido, y hasta ahora no he recibido quejas, no se si sirva de referente)
Siempre consiguen lo que quieren. (El fin no justifica los medios, pero soy perseverante y persuasivo, a ratos manipulador, pero ya se me va quitando)
Atractivo. (Tengo mi pegue... y no sólo hablo de afectos)
De andar tranquilo. (Resulta a la postre preferible, odio enojarme, no soy la mejor persona... jajaja)
Aman las relaciones largas. (Sueño con ello, pero he sido medio gitano)
Hablador. (Análitico, despues hablo si vale la pena, y no porque aborrezca el silencio o guste de llenar los huecos en las conversaciones)
Romántico. (Cuando existen motivos y el corazón me lo pide, no antes, no después...)
Cariñoso. (a ratos autista, a ratos encimoso... otras tantas complejo)
Hasta aqui mis comentarios...

martes, 17 de junio de 2008

Pereza...


Una de esas tantas tardes en las que el horizonte se pinta de gris, en lugar de desvanecer a nuestro soleado astro de a poco, nos recuerda que definitivamente el clima tiene un gran peso sobre nuestro estado anímico, y aún más sobre nuestra percepción de la vida.


Hoy te pido que no me abraces Morfeo, porque si me demuestras un poco de afecto, sin dudarlo me acurruco entre tus brazos... te pido que esta tarde, tengas un poco de consideración y te alejes con el frio viento de la tarde, para que puedas volver a consentirme mientras me acurruco en mi cama por la noche, pues en verdad, a veces no entiendo la ironía de tu abandono, mientras me dejas al amparo del insomnio.


Por lo pronto ahora me queda la pereza... traducida en un bostezo y el anhelo de una almohada en la oficina.

lunes, 16 de junio de 2008

Un sabado de fuga...




Que rico es tomarse el tiempo para olvidarse del cabello recién peinado, la imagen intachable, el convencionalismo oficinista de portar traje cabalmente de lunes a viernes, que saludable es recordar los añejos tiempos en los que restaba consecuencias a mis actos, y era por demás sencillo hacer algo, sin importar el mañana.

Durante mi caminar pausado bajo la lluvia el domingo y dado mi gusto por el futbol, bajo la estela del agua sabatina, recordé mis infantiles juegos, pasados por agua, en el Parque de las Américas de Obrero Mundial; bastaba entonces con una friega de alcohol, para olvidarse del resfrío; resultaba suficiente con pensar que mañana habría que salir a jugar para ser inmune a las enfermedades. Bastaba tan poquito para ser feliz... y hoy sencillamente nos procuramos preocupación y raciocinios enfrascados de complejidad y desazón en lugar de disfrutar del placer de vivir.

Disfrute de esas horas inmensamente, recordé que la lluvia es la mejor cura para el tedio, para la mediocridad, para la tristeza y para la indiferencia… levante los ojos al cielo en algún punto y mire al fondo la luz tras la cortina húmeda, a punto estuve de levantar los brazos y rememorar una de mis escenas favoritas en la historia del cine… Recordé a Tim Robbins radiante en Sueños de fuga… y no pude sino darle un canal a la felicidad destino mis labios, y sonreí...

No se mañana… sé de hoy, y aquel día bastó con jugar soccer bajo la lluvia para ser feliz a plenitud; y sin embargo, hoy no ha llovido. Advierto que la enseñanza radica en entender que no lloverá por siempre.

jueves, 5 de junio de 2008

Reencuentro...

"19 de julio.
¡Hoy la veré! fue mi primera exclamación al despertarme, y al ver brillar al sol que se levanta con todo su majestuoso esplendor. ¡Hoy la veré! Ningún otro deseo, ningún otro pensamiento tengo en que ocuparme en todo el día. Todo se absorbe en esta idea, todo se resume en este pensamiento...: ¡Hoy la veré!"

J. W. Goethe (Werther)

lunes, 2 de junio de 2008

Lunes...


Existe la creencia de que la semana comienza en domingo, el día dedicado al Señor; sin embargo, llegada cierta edad, el lunes resulta ser el primer día por excelencia: el primer día de clases, el día ideal para empezar las dietas, los proyectos, retomar los buenos hábitos; el día para comenzar una nueva aventura laboral, o para los pesimistas, el día para empezar la rutina del tedio.


Cual fanático de Garfield, siento especial aberración por tan insignificante día, pues me resulta el día más lejano al fin de semana, a mi futbol, a mi cine, a mi baquetoneria, a mis cinco minutos de calma y sosiego, y hasta he llegado a pensar que sino existiese tal día, mi aberración se recorrería al martes, pero eso... aún está muy lejos de ocurrir.


A pesar de todo, y por absurdo que parezca, he llegado a desear que sea lunes. He rogado ansioso al domingo por que se diluya, porque llegada la noche se dilapiden las horas, para que al cerrar los ojos y al abrirlos de nuevo, sea la mañana de mi contradictorio día.
He pedido fervientemente que llegue el lunes cuando me siento ansioso por entrar a un nuevo trabajo, cuando he querido coincidir con alguien, cuando no soporto la idea de no ver sus ojos y escuchar su voz, o cuando el tedio del domingo me abrumo al extremo de preferir que sea lunes.


Sin embargo, hoy al despertar se me murió el deseo porque fuera lunes. Al despertar, gustoso hubiese aceptado el milagro de que fuera martes, de que esas 24 horas se hubieran muerto de olvido, de intrascendencia, de nada...
y a fin de cuentas recordé que también lo aborrezco por robarme la ilusión de lo que jamás será igual...