viernes, 8 de agosto de 2008

08/08/08






Altus, citius, fortius...



Gatear, caminar, trotar, correr, volar, soñar, vivir... ¡Vivir!, menuda útopia de buscar la perfeccción a cada paso, de resbalarse a veces y seguir de frente.


Admito que valió la pena levantarme un poco más temprano de lo habitual e incluso llegar un poco tarde a la oficina, sencillamente extraordinario, y a propósito de esta inauguración, recordé uno de los momentos más emotivos que he tenido, la clásica escena que se queda grabada en la mente y que se mantiene fiel, allende las aclaraciones posteriores, si entró o no... me sigue emocionando como el primer día, sin duda Barcelona, tiene un cápitulo memorable en mi catalogo de momentos predilectos.


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