jueves, 31 de julio de 2008

"Aqui esta Pit"

(Mi hermano degustando una jericaya después de una saludable Birria)

"Aqui esta PIT, la mejor birria de México", reza el letrero, y he de reconocer que desde que tengo memoria es mi primera referencia al hablar de tan singular alimento, sin duda tan aventurada exclamación no esta lejos de ser cierta.

Después de muchos años, ayer regresé a la Plaza de Garibaldi, acepté la invitación de mi madre y a eso de las 9:30 de la noche, junto con mi hermano nos enfilamos al centro, despabilados del miedo por la creciente inseguridad, nos arriesgamos con tal de degustar tan preciado manjar. Desde pequeño mis papas me acostumbraron al lugar, y para ser sinceros nos hicimos asiduos de "Blas Islas e hijos" cuando queriamos pozole, o del buen Pit, cuando el estomago reclamaba una buena birria.

Ya en el mercadito, nos recibió el buen Pit, con el gesto amable de siempre, sin duda, en ese hombre los años se resbalan de a poco, conserva el porte habitual, quizá con una ligera temblorina en la mano, pero que más da, si a fin de cuentas venimos a vivir y no a durar. Una birria de pierna sancochada, con cebolla y poca salsa, tortillitas hechas a mano... "un poco más de caldito", claro!, como negarme si nunca he aprendido a despreciar un refill.

Para cerrar unos chongos zamoranos y a dormir.

Gracias Pit!


martes, 29 de julio de 2008

El Rincón Cursi...

"Por ti me olvido que el sol se levanta todos los días, pues para mi tus ojos son el único amanecer..."

miércoles, 23 de julio de 2008

Un año después...

El saldo después de un año en TMM.

16 Directores menos
5 jefes distintos
80% de Saneamiento económico
0 carros nuevos
0 ascensos
1001 promesas de promoción
4 o 5 genuinas amistades
100% de mejoria en mis conocimientos corporativos
a fin de cuentas 1 año de alegrias y sinsabores, de crecimiento y a veces estancamiento pero a fin de cuenta 1 año más de trabajo y cerca de unas merecidas vacaciones.
1 año más de estabilidad a secas.

martes, 15 de julio de 2008

Cambiando la rutina

Pasaron cerca de dos años en los que salvo el sabadito futbolero, mi actividad física se redujo al lanzamiento de colilla, el zapping y el levantamiento de chela, debo admitir que tuve algunos acercamientos con mi rehabilitación física, intente dar vueltas en el Parque de los Venados pero lo deje al poco tiempo por parecerme estúpidamente aburrido, las abominables en casa no se volvieron costumbre; así que ayer tras un mes de cavilación, pague la anualidad del gimnasio.

Cambié las cobijas y el refugio de mi cama por la caminadora y la escaladora en el gym, tenía años sin levantarme tan temprano... ciertamente el despertador sonó varias veces antes de que me decidiera a abrir los ojos, sin embargo, cuando estaba a punto de abdicar, me di cuenta que el simple hecho de dar la vuelta en la cama, implica cada día mayor esfuerzo, pues mi circunferencia ha ganado consistencia, así que de un salto me levanté y afronté la realidad.

El mentado horario de verano tampoco ayuda, odio salir entre penumbras, pero debo hacerlo. Hoy fue el primer día de mi nueva rutina de vida, y entiendo que lo único cierto en estos días será el dolor inicial, pero un dolor que advierto alentador con tal de recuperar el peso ideal.

lunes, 14 de julio de 2008

Arriesgarse o no?

"Soñar resulta absurdo sino estas dispuesto a correr el riesgo..."


En la víspera de lo incierto, cuando resultaría razonable una celebración más allá de la amarga duda, me encuentro atrincherado, con el corazón entre alfileres y a punto de caer del desván.

Han pasado cerca de seis semanas y hoy caduca la esperanza de postergar la incertidumbre, y en ocasiones resulta más sencillo admitir la locura que hablar a corazón abierto.

Es tan sencillo decir lo que piensas cuando no reparas en las consecuencias, que hoy quisiera ser sincero sin pensar que habrá mañana.

No puedo dejar de lado la menuda circunstancia de haber fallado en ocasiones, aunque por fortuna o coincidencia sin daños a terceros. Hoy asumo sin embargo, que no puedo expiar mis fallas alegando estupidez o insensatez y reparalo todo con: lo siento.

Tengo miedo de arriesgarme, de caer y resbalarme, tengo miedo a ser sincero, pero advierto que no podría seguir adelante si confino a la mordaza mis delirios y palabras.

Hoy comprendo que a pesar de la notable circunstancia de sentir que lo efímero fue cierto, también es razonable admitir, que aún tras el cristal, el corazón puede romperse. Las corazas y barreras de poco sirven ante la realidad, pues cuando es preciso llorar, no valen las sombrillas.

Ha pasado un año... un año de anhelos y de dudas, de aventuras y peleas, de sueños y de realidades dibujada de ternura, iluminadas de cariño y cobijadas de confianza, y tras ese año, tras semanas de incertidumbre, hoy abrazo la certeza de decirte que quiero arriesgarme una vez más contigo.

martes, 8 de julio de 2008

Abueleando...


Jurábamos que estaba pasada de kilos, incluso decían que era herencia mía; nos convencimos de que era normal esa panza, pues a fin de cuentas no hace otra cosa que estar acostada. Incluso aseguramos que aquella noche en que se escapó era demasiado pequeña para siquiera pensar en embarazos y malos pasos... regresó un día después, algo cohibida y ligeramente asustada.


Con el tiempo se le quitó lo huraña, se volvió cariñosa y empezó a pedir comida en la boca, nos sorprendió el cambio, se volvió más juguetona y menos esquiva... Mi hermano le armo una gran colección de collares para no repetir en toda la semana y sin embargo empezó a ponerse gorda, gorda... asumimos que se debía a la baquetoneria, pero jamás a un embarazo no planeado...


Y hoy, en una mañana de lunes, mi hermano se despertó entre maullidos; mientras se quitaba las lagañas, miró hacía la camita que le compró a la niña y advirtió que había un bultito extraño, contrastante por ser blanco, ya que Camila es negra, se despejó por instinto y tras un rato de contemplación se convenció de que todo había terminado, había tres noveles bultitos, tiritando de frio y maullando de hambre... en ese momento llamó a mí cel para avisarme que a los 24 soy abuelo de tres y padre de una madre soltera.