lunes, 28 de abril de 2008

Róbate mi certeza de incertidumbre...


Quiero que te robes mi certeza y que disipes la incertidumbre…

Pido que me dejes la certeza de que vas a ser feliz, y de que yo lo seré cuando ya no este junto a ti, quiero que me confíes una pizca de incertidumbre para que me quede el consuelo de que un día podrá ser distinto, llévate la certeza de que me equivoqué, pero la incertidumbre de que te pude amar como el mejor hombre.

Déjame la certeza de que esos ojos fueron míos alguna vez. Obséquiame la certeza de que mañana será distinto, de que no me hará falta respirar tu aliento para seguir viviendo, llévate la incertidumbre de mis noches sin ti, quítame esa duda de sentirte ausente y regálame la certeza de que me llevas en tus pensamientos.

Te regalo la certeza de que para mi eres la mujer más perfecta y el ser más detalladamente creado, llévate esa incertidumbre que me tortura cada vez que pienso en el quizá... Guarda la certeza de que cada uno de mis pensamientos esta dedicado a ti y cúrame de la incertidumbre de los años por venir.

Regálame la incertidumbre para soñar con una tarde lluviosa a tu lado, entrégame la certeza de tu faz mientras la lluvia recorre tus mejillas, dibújale certeza a esas dudas que asaltan al corazón y lo aconsejan a soñar con una sonrisa tuya a la vuelta de la esquina.

Concédeme la certeza de tus labios mientras sueño despierto, para quedarme con la incertidumbre de sentirme entre nubes mientras camino. Regálame la certeza de la desnudez de tu alma y llévate la incertidumbre de una mala memoria que amenace con privarme del recuerdo de tu rostro.

Hoy te entrego la certeza de que soñaré contigo todos los días de mi vida, pero me guardo la incertidumbre de hacerte el amor en cada uno de ellos y de creer que un día despertarás a mi lado.

Te pido que decores con certeza la incertidumbre de mi alma, que la dotes de fe, que la convenzas de que un día sin pretenderlo, nos volveremos a ver y no habrá circunstancias pues sólo restarán coincidencias, dale a mi ser, la certeza de que estará junto a ti por el resto de las vidas.

Quédate con la certeza de que te amo y yo me quedo con la incertidumbre del para siempre…

miércoles, 23 de abril de 2008

El día mundial del libro...


"estoy flotando en esta incertidumbre, y esta incertidumbre es mi consuelo."

Goethe


En el contexto del Día mundial del libro y tras meditarlo un rato, he llegado a la conclusión de que en definitiva somos un país de lectores; sin embargo, se acusa a los mexicanos de no leer un libro al año siquiera, en el fondo creo que esas encuestas están mal orientadas, a fin de cuentas, ¿qué El libro vaquero y El especial de chismes, no son lecturas, o será que los libros de Carlos Cuauhtémoc Sánchez no son considerados libros, o acaso Dan Brown, sólo escribe folletos sensacionalistas, bastante gordos?
Visto lo anterior vale decir que pocos se preocupan por publicitar un día como hoy, no hay descuentos en librerias, las ferias de libros rara vez coinciden con esta fecha y al final pasa totalmente desapercibido, a pesar de la infame costumbre de elaborar campañas publicitarias con el objeto de anunciar "acontecimientos importantes" tales como el día mundial de la mujer, contra el tabaquismo, contra la discriminación, por la igualdad de género, por la salud... pero sobre los libros, nada.

Se considera esta fecha particular, pues "supuestamente" se conmemora la coincidencia del fallecimiento de Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare... sin embargo, tal circunstancia es sólo académica, pues de facto esta demostrado que tales hechos difícilmente se verificaron el mismo día, sin embargo, no esta de más inventar la ocasión para el festejo y rememorar mis antecedentes en el fascinante mundo de la lectura.

Ahora que lo recuerdo, el primer libro del que tengo memoria es Corazón Diario de un Niño de Edmundo de Amicis, sin duda un extraordinario compendio de valores y nobleza plasmados en papel; después vinieron Juan Salvador Gaviota y El Principito, lecturas obligadas para cualquier niño, recuerdos de la infancia que a la postre se vuelven referentes en la vida de cualquier hombre... basta decir"Domestícame".

Con los años atesoré en la memoria una colección interminable de libros, algunos de aventuras de Julio Verne, Los mosqueteros, de Dumas, y otros que no dejaron mella en mi corazón. Con la secundaria y la prepa, llegan los clásicos, Cervantes, Shakespeare, Dante, Platón, Aristóteles, Goethe, Poe y tras las lecturas obligadas, que se hacen más por acreditar una materia que por el gusto de leer, llega el momento de elegir entre seguir leyendo por convicción o hacerlo por circunstancia.

En mi caso elegí leer por afición, y encontré los pilares de mi existencia bibliófila en El Padrino de Mario Puzo y El Conde de Montecristo de Alejandro Dumás; sin embargo, me enamoré de la literatura fantástica, sin dejar de lado a Sarte y su existencialismo y a King y sus macabros relatos. Comprendí que Tolkien y C. S. Lewis son mis autores de cabecera, y hoy en el día mundial del libro me acorde del joven Werther que tanto impacto me causó a los 17, así que no pude resistir la tentación de releerlo, para admitir que no existe mayor placer que el de devorar páginas mientras te sorprende la mañana...

jueves, 17 de abril de 2008

A veces...

A veces la estupidez nos domina, a veces no sabemos que decir o que hacer, a veces convertimos el día más hermoso en el más aciago, simplemente por no saber distinguir entre lo correcto y lo absurdo, he hecho tantas estupideces por certeza, que ya no se que habrá al despertar, he perdido en esta vida por egoísta, simplemente por creer, sin entender que habrá un después.

He desmadejado hasta el absurdo, mi afán por ser distinto, simplemente por no guardar la cordura, por ser uno más enmedio de la tempestad, por ser ajeno a mi esencia en un capítulo de mi vida, hoy te veo a los ojos y siento que todo se termino, simplemente por ser tan estúpido como para no advertir que la vida es más que una emoción o un instante, hoy sólo quisiera escuchar tu voz, rompiendo el silencio.

A veces, se traiciona, quedándose callado, tomando las peores decisiones simplemente por no meditar las consecuencias, a veces terminas haciendo pedazos lo que con tanto esmero construiste con un simple rozón de sinrazón, por eso a veces conviene quedarse callados.

miércoles, 16 de abril de 2008

De esto y aquello...

Algunos Fragmentos de pensamientos o frases que dije en algún punto de mi vida...

"Describir un pensamiento resulta un poco más sensato, que describir un sentimiento que esta por nacer y que aún esta en ciernes, decir que pienso en ti es admitir que en más de una ocasión me vence la curiosidad por saber: ¿qué haces?, ¿en qué piensas? ó en qué inviertes el tiempo, que es sólo tuyo y desearía que fuera nuestro. Pensar en ti es recordar que en un instante tuve la dicha de compartir el mismo aliento que tú, admirar el mismo cielo y desear que fuese eterno. Pensar en ti es arrancarle un instante de certeza a la realidad y dotarlo de un toque de fantasía, absurdo deseo de estar donde no estoy y de sentir la suavidad de tus manos en lugar del frío de este teclado, pensar en ti es olvidarme en un segundo de la monotonía y abrigar en un instante el anhelo por ser magia contigo y ser pleno a cada instante."

"Si pudiera recrear el instante en que te vi, juraría que fue eterno; pero hoy que no estás, me duele recordar, pues efímero me parece el segundo en que mis ojos se apartaron de la realidad para confiar su inmortalidad a tu genialidad"

"Decir Adiós, es romper en el alma el anhelo por ser eternos"

"Sólo merece estar solo quien no encuentra en su corazón un aliento de vida por entregar"

"Quiero robarte un beso, que congele el tiempo para siempre, un beso, que de lugar a creer que la perfección esta al alcance de tus labios"

"Eres la clase de mujer, por la que un hombre podría esperar toda la vida"
"Eres una droga tan pura y encantadora que con verte a los ojos me llegó la adicción..."

martes, 15 de abril de 2008

Calladito...

Unos whiskies después, y trás necear un rato, en este momento creo que vale más quedarme calladito, emprender el rumbo a casa y sentarme en el asiento del colectivo sin pretender nada.

El punto será acallar mis pensamientos, mantener la mente en blanco y dejar que respire el alma, pues buena falta le hace, pues quizá haya cruda moral...

Duele más el silencio cuando es ajeno...

lunes, 14 de abril de 2008

Una mañana distinta...


Fría se despierta la mañana, como presintiendo, como rengueando de antemano, respirando con dificultad, como advirtiendo que es momento de reflexionar, quizá por última vez, quizá por primera vez en serio, con ánimo de ser completamente honesto, confiado en que es preciso dejar de volar, pues resulta por demás prudente poner los pies sobre la tierra.


El cambio es un aspecto tan habitual de la vida, como lo es hecho de estar vivo, de llorar o de reír, cambiar es admitir que las cosas pueden ser de un modo distinto, quizá mejor o talvez no, pero a fin de cuenta, distintas.


Cada luna es distinta a la del día anterior, como lo es en suma el devenir de los tiempos, hay circunstancias que marcan la vida y el camino por andar, hoy entiendo que mis pasos no son iguales cada vez, se puede mantener un trote regular, pero el camino nunca es el mismo.


He permanecido en el letargo una buena temporada, y he querido pensar que me estaba reservando energía, sin embargo creo que simplemente me evité la fatiga de ser distinto, de ser esa chispa que le da sentido a cada suspiro y a cada latido de mi ser, el invierno termino y en una mañana en la que el sol resulta ajeno y en la que la lluvia parece más certeza que incertidumbre, finalmente encontré el camino a casa.


Caminando en esta fría mañana, y mientras procuraba no pensar demasiado, para evitar que se me congelará la inspiración, advertí que a medida que el aire iba colmando mis pulmones y se iba adueñando de mis entrañas, me iba renovando, me reconfortaba, y ajena resultó esa añeja sensación de sentir cuchilladas en el pecho a la menor ventisca.

Seguí caminando y al sentir la humedad del ambiente en cada poro de mi ser, recordé esa circunstancia que a veces pasamos por alto, por complicarnos la existencia, ¡estoy vivo!, tan vivo como siempre, y sólo pudo quedarme una sonrisa dibujada en la faz.

Seguí caminando y aventuré una mirada al cielo, para buscar mi sol en algún recoveco, ese sol distinto que en un mañana fría cómo esta, me puede encender el pecho con un sólo destello, y aunque no salió a capricho, me dejo entrever, que me sonreiría en el momento preciso.

jueves, 10 de abril de 2008

Se vale...?

La decisión estriba en lo que realmente vale para uno mismo, ello es, el justo significado e importancia que le das a cada decisión y a cada cosa. Sin duda hay circunstancias que pueden pasarse por alto y hay otras que jamás te permitirán dar un tropiezo, pero al final, la vida es eso... la eterna ponderación entre lo que tiene y no sentido, entre lo que vale y no la pena.

Cuando me cuestiono sobre la mejor decisión a tomar en cada aspecto de mi vida, no puedo evitar pensar en todos los escenarios, y cabe admitir que a veces uno se da manga ancha; sin embargo, dada mi naturaleza, a la postre me lo he llegado a reclamar.

Después de meditarlo un rato entiendo que todo se resume al hecho de hacer las cosas con las que realmente nos sentimos comprometidos y aquellas que decidimos por el simple hecho de sentir que significan algo.

Hoy sé que se vale reír, ser feliz, llorar, creer, soñar y dibujarse un paraíso particular, se vale sin duda arriesgarse y dejar de lado el temor a equivocarse, se vale sentir y amar... especialmente cuando no es premeditado.

miércoles, 9 de abril de 2008

Soñé con ese momento...

Soñé con ese momento, con olvidarme del tiempo, del lugar, de la circunstancia, con admitir de pronto que eras esa mujer… sueño, quimera, certeza de incertidumbre.


Soñé con ese momento, con acercarme a ti y sentir que eras de hueso, soñé con esa piel que desnudaba sus complejos, inseguridades y miedos, soñé con mi corazón reventando en latidos, pero dirigido por el tuyo.


Soñé con ese momento, con aspirar tu aroma, con llenarme de tu aliento, con dejar volar el seso para entender que vine a este mundo para estar contigo.


Soñé con ese momento, apretado a tu cintura con delicadeza, pero con certeza, con recorrer con las yemas de mis dedos tu mejilla, con beberme tu mirada, con entender que a fin de cuenta, nos tiene unidos el alma.


Soñé con ese momento, pues en ese efímero segundo en que tus labios me recordaron que estaba vivo, me despertaron del silencio...