martes, 2 de octubre de 2007

Ausencia y espera

Tenía un rato sin detenerme por aquí a escribir, y lo cierto es que no ha sido por falta de interés, pues debo admitir que no he tenido todo el tiempo que hubiese deseado.

Han pasado infinidad de cosas en un par de semanas, trabajo y más trabajo... el cumple de uno de mis mejores amigos y bueno... me di a la tarea de cumplir con mis tareas de fiel seguidor de mi equipo de fútbol (Cruz Azul) y acudir al estadio para apoyarlo en sus enfrentamientos contra Atlante y America, el saldo... dos empates a dos goles, pero bueno, en esta ocasión no estoy aqui para hablar de fútbol, y por ello, me permito comenzar con un par de definiciones:

Ausencia.
1. f. Acción y efecto de ausentarse o de estar ausente.
2. f. Tiempo en que alguien está ausente.
3. f. Falta o privación de algo.
(
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=espera)

Espera: 1. f. Acción y efecto de esperar.
2. f. Plazo o término señalado por el juez para ejecutar algo; como presentar documentos.
3. f. Calma, paciencia, facultad de saberse contener y de no proceder sin reflexión. (http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=espera)

Lo anterior viene a colación, toda vez que entre las múltiples cosas que ocurrieron en estos días... empecé mi tratamiento de ortodoncia, y he de reconocer que he sufrido un poco, pues de inicio enfrenté la reciente ausencia de tres muelitas que me habían acompañado fielmente, pero que por falta de espacio, me tuvieron que abandonar. Aún no me acostumbro a las sensaciones, pero habré de tener la paciencia suficiente para soportar con tezón, lo que a todas luces representa un sacrificio que me brindará un gran beneficio.

Sólo resta esperar, pero he de reconocer que a diferencia de otras esperas, ésta se tiñe distinta, pues no me ofrece campo de acción alguno, no hay forma de alcanzar salidas falsas o más sencillas, sólo resta ser puntual y constante, so pena de permanecer más tiempo en espera.

En estos días, he descubierto que las cosas que parecen más sencillas se tornan complejas ante el más ligero cambio, cuesta trabajo tomarse una pausa para seguir con la rutina habitual, comer se ha vuelto una aventura, algo prolongada... pero que más da, a todo nos vamos acostumbrando.

Debo admitir que siento un poco de melancolía, antaño esas mueltias me hubieran dejado buenos dividendos al dejarlas bajo la almohada mientras esperaba ansioso la llegada del "ratón de los dientes", pero bueno, los años han pasado y el ratón me ha dado de baja de su lista, queda la mera ausencia, distintos incentivos y un dejo de incertidumbre en el aire que a poco se va saciando.

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