lunes, 29 de octubre de 2007

Un año más y uno que otro propósito...


A un par de días de mi cumpleaños, debo admitir que aún no me siento del todo afectado por el inminente paso del tiempo, afortunadamente aún no me pegan las malpasadas como al resto de mis amigos, si bien es cierto, una de cada diez veces amanezco con un ligero dolor de cabeza, y da gusto pensar que Dios me ha dotado de un buen metabolismo, pero bueno, más allá del reconocimiento de tan divino regalo, debo admitir que me siento gozoso de esta oportunidad, toda vez que a pesar de que han pasado momentos complicados en este año, mantengo un animo sereno.

He visto a muchos de mis amigos crecer a mi lado y he tenido la oportunidad de crecer al suyo, me he superado laboralmente y creo que tengo una buena oportunidad de hacer huesos viejos en un lugar, por otro lado he encontrado una mujer amorosa que me regala una sonrisa sin pedirlo, el fútbol no deja de ser el escaparate de mis sueños sabatinos, y en casa las cosas parecen mejorar, sin embargo, consciente estoy de que aún me queda un largo trecho por avanzar, si la vida me lo permite.

Debo confesar que anhelo ver el día en que esto de escribir se vuelva una constante y no sólo un escape ocasional, resultaría importante asimilar que resulta enriquecedor para alguien el leerme de vez en cuando; desearía que esos sueños coperos de jugar fútbol por vocación se coronaran con un trofeito más significativo que aquel de la perseverancia, consciente estoy de que aún me falta crecer, y que aún tengo mucho por estudiar y por aprender en lo profesional, debo sacarle jugo a esta carrera de abogado y velar por ser constante y responsable, pues sueño como todo buen obrero de la gran maquinaria laboral en que en breve seré dueño de un proyecto particular, quizá poner un despacho con uno que otro aventurero de la vida jurídica, u ocupar un puesto importante en la empresa de mi elección; en algunos años anhelo descubrir a mi heredero entre mis brazos y arrullarlo con un suave murmullo, trabajar un poco más cada día para construir el hogar soñado con la mujer que amo, y ahora que lo pienso, no luce tan descabellada la idea de ser un padre de esos que envejecen de a poco y que parecen siempre jóvenes.

De soñar nadie ha pecado demasiado, pero creo que a un par de días de cumplir 24, no estoy tan lejos de ser el hombre que he buscado ser toda mi vida, así que ya nos veremos el próximo año para ver mis avances...

martes, 2 de octubre de 2007

Ausencia y espera

Tenía un rato sin detenerme por aquí a escribir, y lo cierto es que no ha sido por falta de interés, pues debo admitir que no he tenido todo el tiempo que hubiese deseado.

Han pasado infinidad de cosas en un par de semanas, trabajo y más trabajo... el cumple de uno de mis mejores amigos y bueno... me di a la tarea de cumplir con mis tareas de fiel seguidor de mi equipo de fútbol (Cruz Azul) y acudir al estadio para apoyarlo en sus enfrentamientos contra Atlante y America, el saldo... dos empates a dos goles, pero bueno, en esta ocasión no estoy aqui para hablar de fútbol, y por ello, me permito comenzar con un par de definiciones:

Ausencia.
1. f. Acción y efecto de ausentarse o de estar ausente.
2. f. Tiempo en que alguien está ausente.
3. f. Falta o privación de algo.
(
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=espera)

Espera: 1. f. Acción y efecto de esperar.
2. f. Plazo o término señalado por el juez para ejecutar algo; como presentar documentos.
3. f. Calma, paciencia, facultad de saberse contener y de no proceder sin reflexión. (http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=espera)

Lo anterior viene a colación, toda vez que entre las múltiples cosas que ocurrieron en estos días... empecé mi tratamiento de ortodoncia, y he de reconocer que he sufrido un poco, pues de inicio enfrenté la reciente ausencia de tres muelitas que me habían acompañado fielmente, pero que por falta de espacio, me tuvieron que abandonar. Aún no me acostumbro a las sensaciones, pero habré de tener la paciencia suficiente para soportar con tezón, lo que a todas luces representa un sacrificio que me brindará un gran beneficio.

Sólo resta esperar, pero he de reconocer que a diferencia de otras esperas, ésta se tiñe distinta, pues no me ofrece campo de acción alguno, no hay forma de alcanzar salidas falsas o más sencillas, sólo resta ser puntual y constante, so pena de permanecer más tiempo en espera.

En estos días, he descubierto que las cosas que parecen más sencillas se tornan complejas ante el más ligero cambio, cuesta trabajo tomarse una pausa para seguir con la rutina habitual, comer se ha vuelto una aventura, algo prolongada... pero que más da, a todo nos vamos acostumbrando.

Debo admitir que siento un poco de melancolía, antaño esas mueltias me hubieran dejado buenos dividendos al dejarlas bajo la almohada mientras esperaba ansioso la llegada del "ratón de los dientes", pero bueno, los años han pasado y el ratón me ha dado de baja de su lista, queda la mera ausencia, distintos incentivos y un dejo de incertidumbre en el aire que a poco se va saciando.